En 1963 se aprobó una moratoria para impedir la caza de la ballena jorobada, más que nada porque estaba al borde de la extinción. En 1986 se prohibió la caza de ballenas con fines comerciales, aunque a los japoneses se les permitió continuar matándolas para que los científicos pudieran hacer sus investigaciones. La pregunta viene sola: ¿cuántas ballenas habrá que matar, más o menos, para abrirlas por la mitad y ver lo que hay por ahí adentro? Pues ahora ha salido una flota a ver si encuentra unas 900 ballenas mink, 50 ballenas fin y 50 ballenas jorobadas.
- ¡Un momento! ¿50 ballenas jorobadas? Pero, ¿no hace más de 40 años que no se cazan ballenas jorobadas? ¿No estaba prohibido?
- Sí, bueno, pero es para investigar.
- Ah, bien, menos mal, ya me quedo más tranquilo.
Al menos, ya tenemos resuelta la primera incógnita: para investigar en condiciones necesitamos, de momento, unas 1.000 ballenas, y me pones también cuarto y mitad de jorobadas, que hace mucho que no le abro los istentinos.
Ahora que pienso, se me ocurre otra pregunta: ¿qué se hace con la carne del bicho una vez concienzudamente analizada?
- Pues, hombre, no la vas a tirar. La carne la vendemos, claro.
- Aaah, claro, claro… Por eso dicen los ecologistas que estas cacerías sirven, más bien, para mantener el tradicional comercio japonés de carne de ballena. ¡Qué sabrán esos peludos! Esos no buscan más que incordiar, como siempre.
- Bueno, ya sabes, en Japón es una antigua tradición.
- Ya, como la ablación en Somalia o la pena de muerte en Estados Unidos.
El portavoz de los pescadores, Hideki Moronuki, dice que “las Ballenas jorobadas de nuestro área de investigación se recuperan rápidamente” y que “cazar 50 jorobadas de una población de decenas de miles no tendrá un impacto significativo”. Desde Greenpeace, sin embargo, afirman que “las jorobadas son muy sensibles y viven en grupos muy unidos, por lo que una sola muerte puede ser extremadamente dañina”. Eso es lo que dice Junichi Sato. Pero, vamos a ver, Junichi ¿aquí quién es el que más sabe de ballenas? Pues los balleneros, lógicamente.
De todos modos, los de Greenpeace (que no tienen repajolera idea de ballenas ni moratorias) están dispuestos a seguir de cerca la flota ballenera, no vaya a ser que se confundan y se traigan 950 ballenas jorobadas y 50 de las otras.
- Es que somos muy despistados y a veces no nos acordamos de lo que se puede hacer y lo que no -dicen que dijo un cazador de ballenas- Pero, bueno, como hay tantas, ¡qué más dará! -dicen que remató.


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